El aumento de temperaturas mínimas es notable y tiene un impacto en el descanso nocturno. Esto se debe a que las noches se vuelven cada vez más cálidas, lo que dificulta conciliar el sueño. La tendencia de temperaturas en ascenso se traduce en un cambio significativo en los patrones de sueño.

El calor nocturno puede ser un obstáculo para una buena noche de descanso. Para obtener más información sobre este tema, se puede consultar la fuente original, que ofrece una visión más detallada sobre el impacto del calor en el sueño.