Una ministra ha pasado varios días intentando resolver una situación complicada. Miles de personas se encuentran en las calles y playas. La ministra, que tiene 51 años y es de Pamplona, ha estado trabajando para encontrar una solución.

La situación es muy delicada y requiere una atención especial. La ministra pide que se prioricen los derechos humanos y se evite el odio hacia los inmigrantes. Más información sobre esta situación está disponible en la entrevista publicada por El País.