Un portavoz ha sido objeto de críticas por sus declaraciones sobre posibles ataques. Se ha defendido atribuyendo las polémicas a informes falsos. Asegura no haber hecho comentarios que sugieran una invitación a un ataque contra su propio país.

Se ha producido una respuesta enérgica contra ciertos medios de comunicación, a los que se acusa de difundir información falsa. La situación ha generado un debate sobre la veracidad de las noticias. Más información sobre este tema está disponible en la publicación original, que ofrece una visión más detallada de los acontecimientos y las declaraciones realizadas.