Un equipo de ocho personas, liderado por Danny León, dos veces olímpico, emprendió un viaje a un pequeño pueblo de Huesca. Su objetivo era capturar una imagen única durante un eclipse. El equipo logró conseguir la imagen en solo 30 segundos.

La escena incluía a una perra llamada Zoeh y una rampa en un paisaje característico de la España vaciada. Pueden encontrar más información sobre esta historia en la publicación original de El Mundo, que ofrece detalles adicionales sobre la experiencia de Danny León y su equipo.