Se describe una experiencia en una pulpería donde se come pulpo y percebes. La especialidad de la casa es el pulpo, preparado de acuerdo con los cánones tradicionales. Además de mariscos y opciones caras, también hay otras alternativas igualmente satisfactorias y a buen precio.

La experiencia se vivió en compañía de niños, con quienes se compartió una competencia amistosa por ver quién comía más pulpo y percebes. La invitación corrió a cargo del padre de una amiga. Más detalles sobre esta experiencia se pueden encontrar en la publicación original, que ofrece una visión más completa de lo que sucedió en esta pulpería.