Un torero experimentado sale lastimado de una corrida, con solo una oreja como trofeo. Esto sucede después de una actuación destacada de otro torero, quien logra el triunfo de manera infalible. Se conoce que hubo una gran diferencia en el desempeño de los toreros, lo que resultó en una victoria clara para uno de ellos.

El torero derrotado se retiró a pie, lastimado y con una sola oreja. Para más detalles sobre este evento, se puede consultar la publicación original, que ofrece una descripción más completa de lo sucedido.