En el inicio del Mundial, Uruguay enfrentó a Arabia Saudita en un partido que terminó con un resultado de 1-1. Maxi Araujo jugó un papel clave en el partido, evitando que Arabia Saudita lograra un milagro mundialista. Uruguay pagó caro por consentir a su oponente, ya que Arabia Saudita estuvo a punto de dar un gran susto al equipo uruguayo.

El empate se produjo a solo diez minutos del final del partido, lo que muestra la intensidad y el desafío que enfrentaron ambos equipos. Para obtener más detalles sobre este partido, se puede consultar la fuente original, La Opinión. Allí se pueden encontrar más información y análisis sobre el desarrollo del partido y su resultado final.