En el ámbito de la delincuencia, ha surgido un lenguaje clandestino conocido como Fenya, que tiene sus raíces en las prisiones soviéticas. Este código secreto se utilizaba originalmente para engañar a los guardias en los gulags. Ahora, este lenguaje ha sido adoptado por ciberdelincuentes rusos, quienes lo utilizan para sus propios fines.

También se ha observado que políticos como Putin han hecho uso de este lenguaje. Para obtener más información sobre la jerga Fenya y su uso actual, se puede consultar la fuente original, que proporciona más detalles sobre este tema.