Un marmolista ha visto su vida laboral interrumpida debido a problemas de salud. A los 54 años, fue declarado incapaz de trabajar de manera permanente. Su condición se debe a la exposición prolongada a sílice cristalina durante su trabajo.

Ahora, a los 60 años, necesita ayuda para respirar incluso durante actividades cotidianas. Se siente engañado por no haber conocido los riesgos asociados con su trabajo. Otros compañeros de trabajo también han desarrollado problemas similares.

La situación de este marmolista es un ejemplo de los efectos a largo plazo de la exposición a sustancias peligrosas en el lugar de trabajo. Más información sobre esta situación y sus consecuencias se puede encontrar en la publicación original.