Un famoso cuadro de William Turner, Tormenta de nieve, se cree que fue inspirado por una experiencia en el mar. Según una leyenda, el pintor se ató al mástil de un barco durante una tempestad. Sin embargo, historiadores del arte cuestionan esta historia.

La fascinación por los naufragios también se refleja en la filmación de películas. Se han compartido historias sobre la grabación de una escena de naufragio en una isla, donde se agotó la biodramina. Más detalles sobre estas historias están disponibles en la publicación original.