Unas organizaciones critican la realización de espectáculos que utilizan la discapacidad para provocar risas. Estos eventos siguen llevándose a cabo a pesar de las leyes que los prohíben. Una sentencia judicial en 2025 favoreció a una empresa organizadora, lo que permitió la continuación de estos shows.

Se ha programado una actuación para el 10 de octubre, lo que ha generado indignación entre algunas fundaciones. La Fundación Alpe Acondroplasia y otras organizaciones exigen que se detengan estos eventos, considerándolos inaceptables y ofensivos.