En el mundo del crimen organizado, parece haber una conexión entre la realidad y la ficción. Los mafiosos han estado influenciados por películas y series de televisión, lo que ha generado un intercambio de ideas y comportamientos. Un ejemplo de esto es la serie Los Soprano, que se basó en parte en experiencias reales y contó con la participación de un antiguo mafioso como asesor.

Esto ha llevado a sospechas de que los guionistas tenían acceso a información confidencial sobre el mundo del crimen. Más información sobre este tema está disponible en El País, que explora la relación entre la ficción y la realidad en el contexto del crimen organizado.