Una explotación familiar de cinco hectáreas ofrece una variedad de productos elaborados con la fruta de la finca. Se pueden encontrar zumos, mermeladas y licores, incluyendo un aguardiente tradicional. La familia que la gestiona ha decidido abrir sus puertas a visitantes que desean conocer cómo se trabaja la tierra y participar en actividades organizadas.

La finca cuenta con una gran variedad de árboles frutales, que marcan el ritmo de la vida en la zona. Los visitantes pueden recoger fruta directamente del árbol y probar la comida de la zona. Para obtener más información sobre esta iniciativa, se puede consultar la publicación original, que ofrece más detalles sobre la explotación y sus actividades.