Un empresario chino ha sido condenado a cadena perpetua por delitos financieros. La sentencia incluye la privación de derechos políticos y la confiscación de su patrimonio. Se le acusa de fraude, apropiación indebida y soborno, entre otros delitos.

La crisis financiera de su empresa, Evergrande, en 2021, tuvo un impacto significativo en la economía. Más información sobre este caso y la sentencia impuesta está disponible en la publicación original.