Un error grave durante la preparación de las pruebas PISA ha llevado a la invalidación de las puntuaciones de los alumnos. Se ha determinado que se excluyeron demasiados alumnos, lo que alteró los resultados a favor de la región. El Departamento de Educación está investigando cómo sucedió este error y ha asegurado que no valorará los datos obtenidos.

Aunque se considera que hay suficientes datos de otras pruebas de evaluación para conocer el rendimiento, el caso sigue siendo objeto de investigación.