Una cronista reflexiona sobre su experiencia al enterarse de una masacre en un pequeño pueblo. Este evento la marcó profundamente y la llevó a viajar al lugar meses después. Allí, escuchó hablar de un líder paramilitar y conversó con personas que estaban atemorizadas.

La cronista ya había reportado en varios países antes de este evento, lo que la había preparado para abordar temas difíciles. Su reacción al enterarse de la noticia fue de horror y fascinación, sentimientos que aún la acompañan en su trabajo. Más detalles sobre esta experiencia se pueden encontrar en su último libro, que recopila algunas de sus crónicas.

La cronista comparte sus pensamientos y sentimientos sobre este evento y otros que ha cubierto a lo largo de su carrera.