Una madre recuerda el día que su hijo desapareció. Fue después de que él se levantó de su silla para tomar un descanso durante su turno de trabajo. Había estado atendiendo llamadas desde casa durante seis horas.

Su madre lo vio salir para comprar un jugo, pero nunca regresó. Ella recuerda sus últimas palabras: una promesa de regresar pronto. Se desconocen los detalles del paradero del joven desde ese día.

Más información sobre este caso está disponible en la publicación que lo cubre.