Un plan de ajuste ha sido aprobado por el Consejo de Supervisión de Volkswagen. Esto incluye la reducción de 50.000 puestos de trabajo hasta 2030. Esta cantidad se suma a otros 50.000 despidos previamente aprobados.

La empresa también ha expresado dudas sobre el futuro de algunas de sus instalaciones. La situación es delicada para el fabricante debido a su debilidad frente a los competidores chinos. Se han mencionado cuatro plantas que podrían verse afectadas, aunque no se han proporcionado detalles adicionales sobre su futuro.

Más información sobre este plan de ajuste y sus implicaciones puede ser encontrada en el comunicado emitido por la empresa.