Un hotel de gran renombre ha reabierto sus puertas. Su arquitectura es atribuida a un famoso artista y cuenta con una campana del siglo XV. Esto puede hacer que los visitantes se sientan un poco incómodos al hacer peticiones cotidianas.

La historia y la belleza del lugar pueden hacer que los turistas se den cuenta de que lo importante ya ocurrió hace mucho tiempo. Se trata de un lugar que invita a la reflexión y al silencio, como lo hacían los frailes que lo habitaron anteriormente. Para conocer más detalles sobre este hotel y su historia, se puede consultar la fuente original.