Un taxista advirtió a unos turistas que su viaje a Transnístria sería como retroceder a los años setenta. El taxista, que había trabajado en Guadalix de la Sierra como extra en el programa Gran Hermano, dominaba el español. Recordaba aquellos años como los mejores de su vida, cuando se emborrachaba y fumaba marihuana hasta la madrugada.

El taxista había regresado a su tierra natal, Chișinău, después de pasar unos años en el extranjero. Se sentía feliz por ser dueño de sus horarios y no tener que pagar renta. Mientras se acercaban a la torre Romanita, una conocida estructura brutalista, el taxista compartió sus pensamientos.

La torre Romanita es un bloque circular de 23 plantes que alberga a personas de clase baja. Se inauguró en 1986 y ofrece vistas impresionantes desde su terraza, según información disponible en YouTube.