Un verano extremadamente caluroso ha tenido graves consecuencias. Las temperaturas han sido particularmente altas, tanto en tierra como en el mar. Se han registrado más de 5.000 fallecidos debido a las temperaturas extremas.

La situación en el mar es inusual, con temperaturas que han alcanzado los 30 grados a 30 metros de profundidad. Esto ha permitido a los instructores de buceo realizar inmersiones sin equipo de protección, algo inaudito en la zona. Más información sobre este tema está disponible.

El verano ha sido especialmente mortífero y ha dejado un impacto significativo en la región.