Un estudio reciente arroja luz sobre el peligro que enfrentan las comunidades que viven en zonas montañosas. El aumento de temperaturas debido al cambio climático hace que los glaciares sean más inestables. Esto puede generar riadas devastadoras, como la que ocurrió a finales de agosto.

Se estima que alrededor de 300.000 personas viven en áreas propensas a inundaciones. La superficie de edificios en estos lugares ha aumentado significativamente en los últimos años. El estudio proporciona cifras concretas sobre el riesgo que enfrentan estas comunidades.

Para obtener más información, se puede consultar el estudio publicado recientemente. La situación es preocupante y destaca la importancia de considerar el impacto del cambio climático en las zonas montañosas.