Una casa conocida como la "nave espacial" en Manhattan tiene un nuevo comprador. La casa es única debido a su peculiar fachada, que la convierte en un edificio singular. La revista neoyorquina Curbed se interesó por las intenciones de los nuevos propietarios respecto a la conservación de la fachada.

Adriane Quinlan, redactora de la revista, contactó con ellos en primavera y recibió una respuesta poco alentadora. Se puede obtener más información sobre la situación de este edificio en la publicación original. La respuesta de los propietarios no ofrece mucha esperanza para la conservación de la fachada que hace única a esta casa.