Una prueba de inteligencia artificial ha generado resultados inesperados. La máquina, diseñada para detectar textos generados por ella misma, ha diagnosticado que algunos textos originales están creados al 100% por una inteligencia artificial. Esto ha llevado a confusión, ya que la escritura en cuestión es considerada demasiado coherente y bien estructurada.

La reacción de la máquina ha recordado a la prueba Voight-Kampff, utilizada para detectar replicantes en una película de ciencia ficción. En este caso, la máquina ha analizado la escritura y ha llegado a una conclusión errónea. Se desconocen más detalles sobre este incidente, pero la historia completa está disponible en la publicación original.