En el pequeño pueblo de Gualta, ubicado en el Baix Empordà de Girona, se encuentra una casa única que fue originalmente un pajar. La estructura contaba con una localización y altura inmejorables para ser convertida en vivienda, permitiendo la creación de espacios abiertos en dos niveles. Sus propietarios, Lluís Morillas y Gloria Montasell, decidieron tomar un enfoque diferente para su diseño, inspirados en el trabajo del arquitecto Lluís Jubert.

Buscaban crear un espacio de recogimiento, similar a un templo, que proporcionara aislamiento y privacidad. Para obtener más detalles sobre este proyecto y su resultado final, se puede consultar la fuente original, que ofrece más información sobre la transformación de este pajar en una vivienda única.