Un equipo de rescate se dirige a una zona afectada por una riada para localizar posibles supervivientes. El propietario de una empresa de turismo, que tiene conexiones en la zona, se une a la búsqueda. Desde el aire, el paisaje es desolador, con casas y edificios cubiertos de lodo.

La búsqueda se realiza en una zona de difícil acceso, donde todavía no hay forma de llegar por tierra. El equipo de rescate utiliza un helicóptero para llegar a la zona y tratar de establecer contacto con posibles supervivientes. Se conoce poco sobre la situación en la zona, pero se puede obtener más información a través de fuentes especializadas.

La búsqueda de supervivientes y la evaluación de los daños continúan en curso.