En Francia, un niño ha sufrido quemaduras graves en la cara debido a la explosión de un juguete antiestrés. La sustancia química del producto causó quemaduras de segundo grado en el menor. La fiscalía de Saint-Omer ha iniciado una investigación para determinar si el incidente se debió a un defecto de fabricación.

Se busca esclarecer las circunstancias que rodearon el accidente y si el producto presentaba algún tipo de falla. Para obtener más información sobre este incidente, se puede consultar la fuente original, que proporciona más detalles sobre la investigación en curso y el estado del niño.