Uber ha decidido reducir su plantilla en un 10 %, lo que supone el despido de unos 3.300 trabajadores. Esta medida forma parte de un plan para simplificar la estructura interna de la compañía. El objetivo de esta reestructuración es ganar agilidad en sus operaciones.

Además, busca financiar su apuesta por el desarrollo del coche autónomo. Para obtener más información sobre esta decisión y sus implicaciones, se puede consultar la publicación original. Allí se proporcionan más detalles sobre los planes de la compañía y las razones detrás de esta medida.