Millones de dólares de fondos públicos se utilizaban para financiar anuncios televisivos. Estos anuncios eran controvertidos y habían generado debate. El financiamiento de estos anuncios provenía del Departamento de Seguridad Nacional, lo que había generado críticas.

Ahora, se ha decidido dejar de utilizar fondos públicos para este propósito. Se conoce que esta decisión se tomó previo a elecciones, pero no se proporcionan más detalles sobre el contexto o las razones detrás de esta decisión. Para obtener más información, se puede consultar la fuente original.