Un grupo de amigos decidió probar suerte con un carrito de horchata en un evento especial. A pesar de las dudas de sus amigos, el resultado fue positivo. La idea surgió en mayo de 2003, y pronto se convirtió en un éxito.

Lo que comenzó como una prueba se transformó en algo más grande cuando los vendedores se dieron cuenta de que estaban recuperando una tradición antigua. La reacción de los clientes más mayores fue especialmente reveladora, ya que muchos expresaron su alegría por el regreso de la horchata de manera tradicional. Para entender mejor el contexto, el grupo investigó en la hemeroteca de una universidad.

Más detalles sobre este éxito inesperado están disponibles en la publicación original.