Una división dentro del independentismo se hizo evidente en un homenaje tradicional. Dos grupos se reunieron en momentos cercanos, con apenas media hora de diferencia. Un grupo, convocado por Aliança Catalana, llegó primero y ocupó el espacio, mientras que el otro grupo, de la izquierda independentista, esperó a pocos metros de distancia.

La policía intervino para separar a los dos grupos, que intercambiaron proclamas e insultos. Se produjeron detenciones, incluyendo al menos un activista de la izquierda alternativa. La situación se desarrolló en un ambiente tenso, con un dispositivo policial amplio en el lugar.

Los detalles de lo sucedido pueden ser consultados en la publicación original. La policía logró mantener separados a los dos grupos, evitando así un enfrentamiento directo.