La situación geopolítica actual ha llevado a la Unión Europea a invertir en defensa. Esto implica mejorar las infraestructuras críticas para permitir una movilización rápida de tropas y recursos. Las vías estratégicas deben ser adaptadas para soportar diferentes tipos de tráfico.

Las constructoras están interesadas en participar en estos proyectos, pero existen obstáculos que deben ser superados. La financiación y la regulación son algunos de los desafíos que deben ser abordados. Para obtener más información sobre este tema, se puede consultar la fuente original, que proporciona más detalles sobre la situación y los planes para el futuro.