El cineasta danés Nicolas Winding Refn parece haber llegado a un punto de inflexión en su carrera. Desde su éxito con Drive en 2011, su enfoque ha cambiado hacia la construcción de imágenes y la impresión en el espectador, lo que ha generado críticas de narcisismo indolente. Su película Solo Dios perdona de 2013 recibió críticas mixtas, pero su posterior trabajo, The Neon Demon, fue considerado un fracaso.

Ahora, su última película, Su propio infierno, ha sido estrenada y parece seguir la misma tendencia de esteticismo vacuo. Se desconocen más detalles sobre la trama y el recibimiento de la película, pero se puede encontrar más información en la publicación original. La carrera de Nicolas Winding Refn ha sido objeto de debate y crítica en la industria cinematográfica.