En Barcelona, una residente de 63 años enfrenta dificultades con su vivienda. Ha pagado un alquiler mensual de 228 euros desde 1985. La situación cambió hace cinco años cuando el dueño, una filial de un fondo internacional, los llevó a juicio.

Se desconocen todos los detalles del caso, pero se sabe que la residente ha invertido en mejorar su vivienda. La situación ha generado preocupación sobre la precarización del alquiler en la zona. Más información sobre este caso puede encontrarse en el periódico El País.