La desaparición de una figura clave en el mundo del crimen ha generado un vacío que aún no se ha llenado. Han pasado seis meses desde que un operativo castrense cambió el panorama. El grupo del que era líder, fundado por él mismo, sigue siendo objeto de una ofensiva insistente por parte del Estado.

La captura de figuras importantes y el acoso a otras han sido algunos de los eventos posteriores. La reorganización del entramado delictivo es ahora una duda que pesa en el presente. Para conocer más detalles sobre este tema, se puede consultar la fuente original.