El presidente del Gobierno ha salido en defensa de un exjefe del Ejecutivo que enfrenta una investigación. Se trata de una situación en la que se han planteado acusaciones por presunto tráfico de influencias. El presidente ha destacado la importancia de defender la presunción de inocencia en este caso, considerando el legado y la trayectoria del expresidente.

La investigación se refiere a la concesión de un préstamo a una aerolínea. El presidente ha asegurado que el expresidente no intercedió en su nombre. También ha comentado sobre la práctica común de los expresidentes en democracias.

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