Las autoridades rusas están utilizando métodos coercitivos para aumentar el número de reclutas en el frente con Ucrania. Ofrecen pagos a quienes se alisten y también a aquellos que atraen a otros a unirse al ejército. Esto ha llevado a un aumento en los casos de ciudadanos que son llevados a la fuerza a firmar contratos con el ejército.

El objetivo de estas acciones es evitar una movilización impopular y masiva, pero al mismo tiempo cubrir las bajas en la ofensiva en Ucrania. Los reclutadores se enfocan en personas vulnerables, como aquellas con antecedentes penales, enfermedades o deudas. Para obtener más información sobre esta situación, se puede consultar la fuente original.

Allí se proporcionan más detalles sobre las tácticas utilizadas por las autoridades rusas y el impacto en la población.