Se plantea la pregunta de si el G-7 puede gobernar el mundo sin la participación de China. Esto se debe a que el grupo está experimentando un declive innegable, según algunos análisis. Los medios estatales chinos han señalado que el G-7 está perdiendo relevancia.

Esto ha generado un debate sobre si las instituciones creadas después de la Segunda Guerra Mundial siguen siendo representativas del equilibrio de poder actual. Para obtener más información sobre este tema, se puede consultar la fuente original, que ofrece una visión más detallada sobre el auge de Pekín y su impacto en el papel del G-7 en el mundo.