Un enfoque diferente se aplica cuando se trata de hablar con sospechosos de delitos. La idea es hacer que la persona se sienta cómoda y abierta a la conversación. Esto se logra estableciendo reglas claras y respetuosas para la charla.

Se busca crear un ambiente de confianza y respeto mutuo. Los psicólogos involucrados buscan que la persona explique su versión de los hechos, sin necesariamente buscar una confesión. Más detalles sobre este enfoque y su aplicación están disponibles en la publicación original.