Un equipo de investigación de la Universidad de Penn State realizó un análisis sobre la capacidad de la inteligencia artificial para responder consultas médicas. Los resultados mostraron que, aunque la precisión es alta en la mayoría de los casos, hay un porcentaje significativo de errores. Se ha detectado que la inteligencia artificial comete errores en más de una quinta parte de las respuestas.

Esto sugiere que, aunque la tecnología avanza, todavía hay limitaciones en su capacidad para proporcionar respuestas precisas en el campo de la medicina. Para obtener más información sobre este estudio, se puede consultar la fuente original, que proporciona detalles adicionales sobre los hallazgos y la metodología utilizada.