Un grupo de vecinos ha estado trabajando durante tres años para frenar la construcción de un cantón de basura cerca de sus casas. Han estudiado planos, presentado alegaciones y acudido a los tribunales en su intento por detener el proyecto. Su principal argumento es que no se oponen a la infraestructura en sí, sino al lugar escogido para su construcción.

Existe otro cantón de basura idéntico en un polígono industrial, que sirve como ejemplo para ilustrar la diferencia en la respuesta vecinal. Los vecinos aseguran haber planteado alternativas al Consistorio, pero hasta ahora no han obtenido resultados. Más información sobre este tema está disponible en la publicación original.