Paula Ortiz Couder, una ingeniera de 31 años, ha cambiado su camino profesional de manera notable. Hija y nieta de tenistas profesionales, comenzó a jugar tenis a los tres años con entrenos diarios intensivos. Sin embargo, a los 12 años, decidió cambiar su rumbo y optó por estudiar ingeniería aeronáutica.

Su decisión fue apoyada por su madre, quien la animó a seguir adelante con sus planes. Ahora, Paula Ortiz Couder se dedica a cuidar de los humanos que viajan al espacio, un entorno que ella describe como hostil. Pueden encontrar más detalles sobre su historia en la publicación original.