“Es la primera vez que me pongo una blusa enseñando los hombros” es lo último que la mexicana Olimpia Coral Melo dice antes de despedirse el día de esta entrevista. ¿Por qué? “Fui muy pública, vi mi cuerpo desnudo por todas partes, me cuesta enseñar piel, como si fuese una vergüenza que perdura”.

Ahora tiene 36 años, fue con 18 cuando su expareja publicó un video sexual suyo sin su consentimiento. “Esto me llevó a encarnar de viva voz y en carne propia lo que significa esta violencia ”, afirma. Tanto que su trabajo desde aquel momento y el de la organización Defensoras Digitales consiguieron una norma contra esa violencia en México .

Tanto que ese conjunto de reformas legislativas lleva su nombre, la Ley Olimpia.