En una sala de conciertos de Barcelona, una situación inusual llamó la atención de una asistente. Una joven que estaba sola en la primera fila mantenía una conversación constante con su teléfono móvil. La curiosidad de la asistente se despertó cuando se dio cuenta de que la chica no hablaba con una persona, sino con un asistente virtual.

La inteligencia artificial le ofrecía consejos sobre una situación personal. Se sabe que la inteligencia artificial aconsejó a la chica que no se comunicara más con una persona que no se había presentado. La chica, sin embargo, envió varios mensajes a pesar del consejo.

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