Algunas personas reflexionan sobre cómo se presenta a los fallecidos en la prensa. Muchas veces se les describe como personas excepcionales, lo que puede no ser del todo preciso. Esto ha llevado a algunas personas a pedir a sus amigos que, en caso de que fallezcan de manera repentina, digan la verdad sobre su personalidad y comportamiento.

Se cuestiona la tendencia a idealizar a los fallecidos, lo que puede ser estadísticamente imposible. Esto sugiere que no todos los que fallecen son necesariamente personas ejemplares. Para más información, se puede consultar la publicación original, que ofrece una reflexión más profunda sobre este tema.