Una situación precaria se ha desarrollado en un campamento donde se encuentran mujeres y menores migrantes, algunas de ellas enfermas. Las condiciones son difíciles, con colchones mojados y carpas caídas después de una lluvia. Una vecina del lugar ayuda de forma voluntaria a estas personas vulnerables, denunciando la falta de atención hacia ellas.

La situación es considerada una vergüenza y una locura, y se han expresado preocupaciones por el bienestar de las personas afectadas. Se sabe que la situación se ha producido después de una gran entrada masiva de migrantes, y que la vecina ha estado ayudando a las mujeres y niñas desde entonces. Más detalles sobre esta situación están disponibles en la publicación original.