Una actriz británica de 32 años ha iniciado procedimientos legales para divorciarse de su esposo, un actor de 40 años. La pareja tiene una hija de cuatro años, nacida en 2022, y la madre solicita la custodia exclusiva. La relación entre los actores ha sido intermitente, con una boda en 2016 y una separación posterior.

Se han presentado documentos legales en una ciudad de California, lo que confirma el fin de la relación. La pareja había sido vista de nuevo juntos en 2020. Para obtener más información sobre esta noticia, se puede consultar la fuente original.