Un inquilino de una casa en la provincia de Toledo se enfrenta a una situación incómoda después de recibir un burofax de su casero. El propietario solicita que el inquilino deje la vivienda para utilizarla para su uso personal, a pesar de que esta cláusula no figura en el contrato de arrendamiento. El inquilino ha vivido en la casa durante 17 años sin pagar alquiler.

El contrato de arrendamiento fue firmado en 2009 y no incluye la cláusula de uso personal del propietario. Se desconocen los detalles sobre los derechos del inquilino en esta situación, pero es probable que se puedan encontrar más información en fuentes especializadas, como el periódico El País, que ha publicado una consulta sobre este tema.