La ausencia de Pogacar en la carrera ha llevado al ciclismo a volver a las matemáticas y la estrategia. Sin la ilusión de ataques tempranos, los ciclistas deben medir sus fuerzas y atacar al final de las etapas. Un ejemplo de esto es el ataque de Gall, quien fue catapultado por un trabajo sensacional de su equipo en el último puerto.

Otros ciclistas, como Roglic, Carapaz y Onley, también se unieron al ataque. Al final, Enric Mas resultó ser el mejor. Se desconocen más detalles sobre la carrera, pero se puede encontrar más información en la publicación original.

La estrategia y la táctica parecen ser clave en esta carrera, donde los ciclistas deben aprovechar al máximo sus fuerzas y oportunidades.