La opinión pública sobre la Iglesia española es mayoritariamente negativa en cuanto a su manejo del escándalo de abusos. Una encuesta reciente arroja resultados reveladores sobre la percepción de los españoles. La mayoría de los encuestados expresan su desaprobación hacia la gestión de la Iglesia en este asunto.

Según los datos disponibles, se puede inferir que la confianza en la Iglesia para abordar estos casos de manera transparente es baja, aunque para obtener más información es necesario consultar la encuesta original.